jueves, 7 de marzo de 2013

Primer aniversario del Blog


Primer aniversario del Blog

El 14 de marzo de 2012 publiqué mi primer post en este blog y desde aquella fecha he publicado 47. Durante este año le he dedicado  tiempo a leer  lo  publicado sobre el picudo y también a vigilar y entender  su comportamiento en mis propias palmeras.

Fruto de esta combinación son los post que he publicado de forma sencilla, amigable y, a veces, con ironía  y un pelín de humor. En ellos he tratado de expresar el resultado de mis propias decisiones y experiencias. Todos los datos que aparecen en mis publicaciones son reales, como no puede ser de otra manera.

Entiendo que alguna de las muchas personas que me han leído no comprendan que dedique tiempo a producir estos post de forma desinteresada, sin  nada a cambio. Para ellas les cuento que, para mí, la palmera es increíblemente bella, y más, si piensas en la lentitud de su crecimiento. Pues bien, ese sentimiento y que puede vivir, y desarrollarse, casi sin agua fue decisivo para que aquí, en Murcia, en mi jardín, plantara 21 palmeras. Una tuve que talarla, fue destruida por el ataque del picudo.

El panorama que el picudo nos está dibujando no es muy halagüeño, sigue ganando terreno. Todos los días aparece en nuevos territorios  destruyendo a nuestras palmeras. Y no es que no existan productos, o procedimientos, para deshacernos de él, que los hay. Lo que no hay, visto en la distancia, con todo respeto, es un criterio único para combatirlo. Es lo que se desprende por lo que leo en las publicaciones que circulan por Red, que por cierto, en su gran mayoría, por no decir todas, son noticias de prensa y ausencia de las de Organismos Oficiales. Estos Organismos harían un gran favor a las palmeras si informaran,  especialmente a particulares, propietarios de palmeras, cómo tienen que cuidar a sus palmeras.

Mientras estemos ‘mirando’ que palmera tiene, o no, picudos para procurarle tratamiento no terminaremos con él. Así de sencillo, o de complicado, depende como se mire. En la mayoría de los casos, cuando se descubre que una palmera está ‘infectada’ de picudos, por los signos externos que presenta, es demasiado tarde, aunque se eliminen todos los picudos que pueda tener en ese momento.

En esta época del año, cuando los picudos aun se encuentran en el interior de la palmera, es el mejor momento para inyectar, en vez de fumigar, en el tronco, el producto que Vds. conozcan como más efectivo. Nada tiene que ver que yo os esté dando ‘la paliza’ con la utilización de la pimienta de cayena, por creer que es lo mejor, para que Vds. utilicen otro producto. Lo importante es terminar con el picudo usando lo mejor, por efectivo.

Les animo a que, en estos días, protejan sus palmeras, pero a todas, tengan o no picudos, para conseguir la mayor ‘escabechina’ de picudos de la historia. Después, el próximo mes, fumigaremos y volveremos a inyectar nuevamente. Si lo hacemos habremos establecido los límites  de un territorio donde los picudos no entraran.

Y así, con este trajín, hasta otro día.

martes, 5 de marzo de 2013

Picudos, picudas y las feromonas


Hola, hoy es 5 de marzo y hoy quiero despotricar sobre los sustos  que el avance del picudo rojo produce a las personas novatas en el manejo de esta nueva, para ellas, vecindad. Es lo que  ‘circula’ por la Red.  Comprobado, la Red aguanta lo que le echen.

Hoy he leído que en una población, que no voy a mencionar, han anunciado a bombo y platillo que van a colocar unas trampas con feromonas para engañar a los picudos machos deseosos de encontrar un cuerpo de picuda, pretendiendo así que las picudas pasen hambre de picudo y disminuir la puesta de huevos fecundados y, por tanto, la prole de nuevos picudos. Pero ‘hete aquí’ que las picudas cuando abandonan la palmera que les ha visto nacer ya salen fecundadas y lleguen a la palmera que lleguen dejaran, si no lo remediamos antes, sus huevos. Es más, esto sí es duro, en dos tres meses, dependiendo de la época, tendremos otra nueva generación de picudos, con ‘to’ el pico negro’ cubriendo a sus hermanas, e iniciando un nuevo ciclo, o una nueva generación, de picudos. Y antes de terminar con la alimentación existente en la palmera, momento en que los picudos están obligados, por ley, a abandonarla, los picudos machos ‘cubren’ a la picuda para perpetuar la especie lleguen a la palmera que lleguen. Cómo Vd. picudo, va a dejar a una bonita novicia salir de la palmera sin cubrir con la cantidad de peligros que acechan a las novicias. De acuerdo con esta, mi teoría, las chicas pasan olímpicamente de las feromonas porque en ellas ‘ven’ a una imaginaria picuda haciéndoles la competencia, y cuando llegan a la primera palmera descargan sus huevos cumpliendo, con esta acción, parte de su ciclo vital, perpetuar la especie.

Esto, como experimento, está muy bien. Pero yo, Vds. perdonen, me pregunto.. de que nos sirve tener picudas solteronas durante unas semanas si pasado este pequeño periodo de tiempo tendremos nuevos, y más vigorosos, picudos y picudas mas sedientas? No sería más lógico emplear otro procedimiento que terminara, de una vez y por todas, con picudos y picudas, antes que éstas pudieran depositar huevos en la palmera?

Si está de acuerdo con esta teoría déjese de trampas con feromonas, o cualquier otro producto, y fumigue con pimienta de cayena. Cuando una palmera está protegida con pimienta de cayena no hace ‘distingos’ entre picudos y picudas, mueren todos.

Si, por el contrario, no estuviera de acuerdo con esta teoría, por favor, compruébelo antes de iniciar nuevas tareas y terminemos con el picudo.

Y así, con este trajín, hasta otro día.

sábado, 23 de febrero de 2013

El picudo y las palmeras de A Toxa


El Picudo y las palmeras de A Toxa

Hola, hoy es 23 de febrero y hoy quiero escribir sobre las cosas que se están publicando donde el protagonista es el picudo rojo de las palmeras.

Hoy ha sonado la alarma en A Toxa, lo publica el Faro de Vigo,  han detectado que ya ha llegado el picudo rojo a sus fantásticas palmeras. No quiero, ni puedo, imaginar A Toxa sin sus palmeras. Espero que en esa zona, por su temperatura, el desarrollo sea muy lento y fácil de combatir.

Me siento, de oficio, moderador de las ‘refriegas’ que se producen entre el picudo y mis palmeras. Esta actividad me ha llevado a tomar algunas decisiones, cuando menos, atrevidas, para tratar de conocer y ‘domesticar’ al temido picudo. Pero claro, cómo yo, con una herramienta no contaminante, tan natural, rústica, picante y rudimentaria les grito a los chicos de A Toxa, ‘oigan, no se preocupen, fumiguen e inyecten pimienta de cayena a sus palmeras, pero háganlo ahora, en invierno’, fumigar ahora, en esta época del año, no tiene mucho sentido, los picudos se encuentran concentrados en sus cuarteles de invierno, sus troncos. Conozco que hay miles de talentos en Ayuntamientos, Laboratorios y la Universidad de Alicante inventando cosas. Hoy, por ejemplo, el Ayuntamiento de Alicante cuenta la eficacia conseguida con  sus trampas mediante un hongo autóctono, la Beauveria………… y el Ayuntamiento de Petrel la economía y eficacia conseguida con su máquina fumigadora, y un sinfín de ideas y artilugios que todos los días aparecen en la prensa voy, como decía, a decir a los habitantes de A Toxa que inyecten a los troncos de sus palmeras pimienta de cayena? Es como si en una guerra imaginaria donde ahora ya sería una antigualla disparar con rayos láser apareciera yo disparando con un tirachinas. Ningún toxano me creería.

Tampoco me creerían si les dijera, ‘planten pimientos de cayena alrededor, lo más próximo, al tronco de sus palmeras’…

Y así, con este trajín, hasta otro día.

martes, 19 de febrero de 2013

El picudo y el trampeo


El picudo y el trampeo

Hola, hoy es 19 de febrero y voy a dedicar un ratito, poco, a despotricar  sobre lo que leo estos últimos días en relación con tareas que se están realizando para detener el imparable avance del picudo rojo.

Voy a comenzar por el trampeo. El trampeo, en mi opinión, sirve para muy poco, conocer el porcentaje de picudos que existen, por zona, en un momento determinado y comparar si mejoramos o empeoramos con relación a otra medición anterior. Esto, visto a la ligera, puede parecer interesante, porque los que ‘caen’ en la trampa mueren. Pero el número de picudos que ‘pasan’ olímpicamente de la trampa y se posan en las palmeras, es infinitamente mayor.

En vez  de esta actividad, la de instalar trampas, les sugiero que fumiguen con pimienta de cayena. Si lo hacen al día siguiente van a poder recoger los picudos del suelo, los van a contar físicamente, nada de porcentajes. Al día siguiente, y todos los días, podrán hacer lo mismo y podrán llevar una contabilidad exacta de sus visitantes mientras sus palmeras ni se enteran de la existencia del picudo. Cuando un picudo se posa en una palmera que ha sido protegida con pimienta de cayena sólo tiene tiempo para morir. No pone huevos ni la perfora porque a los pocos segundos de hacerlo cae al suelo y allí muere. Si después de fumigar con pimienta de cayena no encuentra picudos en el suelo, tranquilos, sus palmeras no tienen picudos rondándolas. Por favor, compruébelo, salvemos a las palmeras!

Mi experiencia personal es la siguiente: Instalé una trampa con feromonas  a dos metros de la palmera más cercana y en un verano entraron unos pocos picudos, 10 o 12. Fumigué con pimienta de cayena  esa misma palmera y ese verano recogí del suelo más de 100 picudos. El 90% de picudos pasaron olímpicamente, como decía, de la trampa y se interesaron más por la palmera que, para ser exactos, los picudos habían conseguido hacer una entrada. A esta palmera y al total de ellas, le inyecté pimienta de cayena en el tronco. Las palmeras, después de dos años, con tratamientos periódicos, siguen sanas. Por favor, compruébelo, salvemos a las palmeras!!

Esta misma palmera, elegida como ‘conejito de indias’, la podé el pasado año, en pleno verano. Quería conocer  si podando fuera de época, o época poco recomendable por la mayor movilidad del picudo, si fumigaba con pimienta de cayena aparecerían picudos. Los picudos no aparecieron. Este año, al final del verano podé nueve palmeras mas, las protegí con pimienta de cayena y los picudos tampoco aparecieron.

Mis palmeras estuvieron tres años sin podar por miedo al ataque del picudo y, como yo, actualmente, existe una mayoría de gente que no poda a sus palmeras. Por favor, compruébelo, salvemos a las palmeras!! 

En otro orden de cosas, me asombra que nos este comiendo la moral el picudo. Estos días he leído que en Murcia, en su Universidad, cientos de palmeras han sido destruidas por el ataque del picudo y lo mismo ha ocurrido en Elche y en otras muchas ciudades. Me pregunto... cuando hay una epidemia, de lo que sea, en humanos o animales, lo inmediato es vacunar a la totalidad, o casi, de la población.  Porqué no hacemos lo mismo con las palmeras, porqué no protegemos a la totalidad sin  pensar si ‘ésta estará infectada o no’. Ahora, en invierno, cuando los picudos se encuentran concentrados en el tronco de las palmeras, es un buen momento para inyectarles lo mejor que conozcamos, pero a  todas las palmeras, tengan, o no, picudos.

Breve comentario sobre la poca, o ninguna, información que recibimos los particulares, propietarios de palmeras, de los Ayuntamientos.

Y así, con este trajín, hasta otro día.



jueves, 24 de enero de 2013

El picudo, las palmeras y su poda



El picudo, las palmeras y su poda.

Hola, hoy es  24 de enero, día de fuertes vientos y muy desapacible. La  temperatura ha subido hasta los 19º en el centro del día.

Este año que empieza es, o me parece, un poco ‘rarillo’ por la cantidad de lluvias, vientos, nieves y un rosario interminable de  fenómenos naturales que nos está ofreciendo.

Ejemplo de ello, para los que vivimos en plena naturaleza, es la cantidad de hierbas, especies, que han aparecido después de muchos años  que no se veían y, muy especialmente, las  malvas. Éstas han nacido, crecido y desarrollado de forma espectacular en estos últimos meses.

Pero bueno, a lo que iba.

Parece, por lo que leo por ahí, que todavía hay mucha gente que ‘tirita’ con solo pensar en la imposibilidad de vencer  el avance del picudo rojo. Algunos recomiendan no podar las palmeras porque, según ellos, las heridas que le causamos  al podarla, cortando sus palmas,  facilitan la entrada de los picudos y no les falta razón. Efectivamente,  la palmera se queda desprotegida y  a merced de las bacterias existentes en el ambiente y también, como no podía ser de otra manera, del picudo que pueden imaginar ‘babeando’ de felicidad cuando hasta su fino olfato llega el aroma de un cuerpo de palmera.

A las palmeras les ocurre lo mismo que a nosotros cuando nos hacemos una herida, quedamos a merced de las bacterias existentes en el ambiente. La diferencia es que nosotros, somos nosotros, y nos ponemos betadina  para evitar ser infectado por cualquier bacteria. Se imagina que no pudiéramos sufrir  heridas en verano?

Y a la palmera? Cómo es que le producimos heridas y no la protegemos sabiendo la cantidad de gérmenes, bacterias y bichos, picudos, que pueden existir a su alrededor?

Las recomendaciones que he leído ‘por ahí’ es que no las podemos nunca. No quiero pensar en el espectáculo de palmeras sin podar durante años, y si lo hacemos, dicen, que sea en un crudo día de invierno. Yo también lo pensaba y he estado sin podar mis palmeras durante tres años y hablo con conocimiento de causa. Verlas con las palmas apuntando a la tierra en vez del cielo es un feo espectáculo.

Mi experiencia como moderador entre las ‘refriegas’ del picudo y mis palmeras es la siguiente: en verano, a conciencia y jugándome una palmera, la podé. Tenía que conocer si a la palmera, una vez podada y fumigada con pimienta de cayena era ‘asediada’ por los picudos. El resultado fue que no apareció ningún picudo por ella durante todo el verano. Cuando terminó el verano podé nueve palmeras y las sometí al mismo tratamiento y tampoco fueron ‘atacadas’. Recientemente, en el mes de noviembre, podé el resto y, hasta este momento, no ha ocurrido nada que tenga que ver con el ataque del picudo.

Los picudos se ‘acongojan’ cuando huelen la pimienta de cayena. Supongo, porque lo siento así, que a mucha gente esto no le convence, y  lo entiendo, porque parece increíble, como un pimiento por muy pimiento que se crea, o sea, va a ser un arma infalible contra un bicho tan dañino e inmanejable. Pues créalo,  donde hay pimienta de cayena no hay patógenos, ni moscas, ni mosquitos, ni avispas, ni abejas, ni picudos, ni abejorros. Es más, si alguna vez se hace una herida y ésta se encuentra muy sucia con tierra, grasa, etc., póngase pimienta de cayena y olvídese de la infección.

Y si a Vd. se le ocurriera tomar, como desayuno, una tostada, con aceite de oliva, sal y un ‘sembrado’ de pimienta de cayena no puede imaginar los cambios que experimentaría. Todo vuelve a funcionar, sí, también.

Para que nadie se lie, no soy productor de pimientos de cayena, no vendo ni compro cayena y tampoco me dedico al tratamiento de palmeras, sólo las mías. Todo lo que hago es disfrutar venciendo al picudo, que siempre lo he conseguido, escribir estos post de forma sencilla y amigable, que también me divierten, y todo por la ‘llamémosle simpatía’ que este  árbol, por su belleza, ha despertado en mí.

Por si es de su interés, toda esta información se encuentra  contenida en los más de cuarenta post publicados en http://www.picudorojo.co.
http://www.twitter.com/mullaollao.   http://www.facebook.com/mu.llaollao

Y así, con este trajín, hasta otro día.

sábado, 19 de enero de 2013

El picudo y el invierno



El picudo y el invierno

Hola, hoy es 19 de enero y para el tema del picudo es Año Nuevo. Este es el primer post de este año que acaba de comenzar.

No, no es que tenga novedades que comentar sobre el picudo pero si quiero ‘empujarles’ a que comiencen  los tratamientos de invierno. Ahora los picudos nos dejan en paz, es lo que parece y creemos, porque no los vemos, pero están trabajando a marchas forzadas para conseguir los mejores, y más fuertes, picudos de su comunidad. Dentro de poco, las nuevas generaciones, se harán resistentes y se alimentaran con los insecticidas, o productos, que ahora usamos. Es, por tanto, muy importante que, ahora, en invierno, aquí, en el hemisferio norte, le montemos una gran bronca utilizando inyectables, del producto que mas fe le tengamos, en la parte baja del tronco. Para una mayor eficacia recomiendo poner tres inyectables de 300 cm, equidistantes uno del otro, en la parte baja del tronco, al mismo tiempo.

Para el hemisferio sur, ahora en verano, hay que fumigar e inyectar insecticida en el tronco.

A mis palmeras hace unos días les hice el primer tratamiento de este año a base de inyectables con pimienta de cayena. El tema es simple y mi confianza total. El pasado año traté a mis palmeras con pimienta de cayena, tanto en fumigación como inyectada, y el resultado ha sido éxito total.

A final de febrero, o principio de marzo, volveré a repetir el mismo tratamiento. En mayo volveré a realizar, nuevamente, el mismo tratamiento reforzado por una fumigación.

Y así, con este trajín, hasta otro día.

viernes, 21 de diciembre de 2012

El picudo y la Navidad



Los picudos y la Navidad

Hola, hoy es 20 de diciembre. Esta mañana, cuando me encontraba aun en la cama, con la mente serena y, todavía, exenta de las maldades del día, pensé que si no sería interesante escribir sobre las palmeras, no las mías, secas por el ataque del picudo. Así que convencido de ello he cogido el coche y he dado una vuelta por los alrededores.

He visto varias, unas secas y otras muy secas, con las palmas apuntando al suelo, deplorables. Me resulta un espectáculo triste si tenemos en cuenta que una palmera es una maravilla de crecimiento lento y que, aunque sólo fuera por eso, tendríamos el deber moral de protegerlas.

No entenderé nunca como hay personas que mantienen este espectáculo, francamente desagradable, en la puerta de su casa. Otras se encuentran en zonas de huerta y cuando son altas, de gran porte, vistas en la distancia, también impresionan.

Hace unos días coincidí en la cafetería con una amiga, y conociendo mi interés por las palmeras y que castigo, con mis escritos, a algunas personas, me contó que en su pueblo, no voy a decir su nombre, han fumigado las palmeras y que las palomas, aun pichones, caen al suelo. He tratado, dice, de reanimarlos pero  mueren envenenados. Quedé impactado. La próxima vez que fumiguen voy a ir a ver cómo lo  hacen y con qué insecticida. Otra es que han alertado a los habitantes del pueblo a que no ingieran dátiles de estas palmeras por miedo a que resulten envenenados.

Una  rareza es que se fumiguen con productos altamente contaminantes, venenosos, poniendo en peligro la vida de otros  moradores de las palmeras e incluso de las personas.

Parece un disparate fumigar en este tiempo, con frio, cuando el vuelo de los picudos es escaso o nulo. En este tiempo  se encuentran muy alegres y disfrutando, jugando, cantando villancicos y celebrando la Navidad en el interior del tronco de las palmeras, después de haber superado  un año duro, lleno de peligros.

Y así, con este trajín, hasta otro día.