miércoles, 16 de octubre de 2013

El regreso del picudo


 

El regreso del picudo

Hola, hoy es 15 de octubre. Les quiero contar lo acaecido en mi jardín estos últimos días. Como recordarán, en mi último post, les decía que habían desaparecido los picudos, avispas, abejas, etc. Hace dos  semanas apareció un saltamontes y días después las avispas, moscas, mosquitos, abejas, etc. Hoy he encontrado, bajo una palmera, cuatro picudos muertos. He revisado las 20 palmeras restantes y no he encontrado ningún otro picudo. Tampoco lo  he visto vivo.

La ‘curiosidad’ de que los cuatro picudos estuvieran bajo la misma palmera me recuerda lo que ocurrió en el verano del 2011. Aquel verano murieron en la misma palmera más de 100 picudos mientras que en las restantes no murió ninguno.  Como comentaba en anteriores posts llegué a la conclusión de que los picudos venían a esta palmera porque en ella, dentro de ella, había picudos y eran estos los que mediante  alguna señal dirigían el tráfico de picudos hacia ella. Dejaron de venir cuando inyecté a la palmera pimienta de cayena y murieron los picudos que había en su interior.

Con esta experiencia en mente, no la puedo olvidar, he revisado hasta el último recoveco de ‘la palmera de los picudos muertos’, y no he encontrado ninguna señal  que indique la existencia de picudos, pero estoy convencido de que esta palmera, tiene picudos en su interior.

Por si acaso y en prevención de que pueda tener algún picudo en su interior, le he conectado ‘un biberón’  con pimienta de cayena.

Otra experiencia importante es que las palmeras que fueron fumigadas en el mes de agosto siguen estando protegidas, han muerto cuatro picudos ahora,  en octubre. A final de mes las volveré a fumigar.

Y así, con este trajín, hasta otro día.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Verano sin picudos


Hola, hoy es miércoles 21 de agosto y hoy he fumigado mis palmeras. El ultimo post lo realice el 14 de abril y desde esa fecha no he aparecido por aquí. No es que  haya dejado de interesarme este tema, nada de eso. He estado vigilando la evolución del picudo y, aunque no lo crean, a esta fecha, todavía, no he visto ninguno. Me resulta imposible iniciar una guerra sin enemigo. Este inesperado comportamiento del picudo me está propiciando un verano atípico

Hace dos veranos era fácil ver gente con picudos enredados en el pelo. Era de escándalo. Disfrutaba y  lo pasaba ‘pipa’ diseñando estrategias para combatirlo. Este año, por lo menos en mis palmeras, no hay. No veo picudos, ni moscas, ni mosquitos, ni avispas, ni abejas, ni saltamontes, ni escarabajos.

Un problema asociado, y no menos importante, es que he dejado sin alimento al ejército de salamandras que hasta ahora mantenían ‘a raya’ el control de estas plagas. Las  veo por las noches en el exterior de la vivienda, en los lugares iluminados, inmóviles, haciendo guardia y finalmente retirarse sin haber cobrado ni una pequeña pieza.

Otro problema, no contemplado hasta ahora, son las alondras, golondrinas, que siempre han venido al atardecer, sobrevolando el jardín, haciendo piruetas acrobáticas, para conseguir su deliciosa, supongo, merienda. Este año no han aparecido.  Igual ocurre con los murciélagos, que siempre aparecían después de retirarse las alondras, también han desaparecido. Sólo he visto uno en todo el varano. Dio una vuelta y se marchó. Seguro que en su sistema de detección de bichos comestibles apareció el signo negativo.

Y así, con este trajín, hasta otro día.

domingo, 14 de abril de 2013

El picudo y la primavera


El picudo en primavera

 Hola, hoy es  domingo 14 de abril. El miércoles, 3 de abril, después de muchos días de tormentas, lluvias y vientos, conseguí   duchar, más que fumigar, a mis palmeras. Después escribí  el post que publico ahora.

Hoy, ya en primavera, aunque solo sea para el almanaque, ha amanecido frio, 8 grados a las  9 horas, pero apacible y sereno. He decidido, después de esperar muchos días,  fumigar  mis palmeras. En principio no era la fecha prevista para hacerlo, es un  poco pronto. La inmediata  aparición de la nueva cosecha de dátiles,  que ya se vislumbra, ha precipitado  la fumigación.

En este tiempo, si pones un poco de atención, la Naturaleza te sobrepasa.  Hoy, el almuerzo, lo he realizado en la terraza.  He sido premiado con el canto de un mirlo situado a escasos cinco metros. Ha sido un espectáculo. El  mirlo, conquistador él, para conseguir, supongo, a la más bella de las mirlas, ha hecho un alarde  de facultades liricas que me ha impresionado. Que privilegio y, también, que responsabilidad, vivir, y sentirte integrado, en la naturaleza.

A lo que iba.

Leo en los medios, que en Elche ya se encuentran experimentando con el nuevo desarrollo de un hongo que, suponemos y aplaudimos, va a terminar, definitivamente, con el picudo rojo de las palmeras. Ahora sí que, ‘de verdad’, vamos a terminar con él. Desde mi humilde posición aplaudo estos desarrollos que entiendo, son, ni más ni menos, que el resultado de la sumatoria de deferentes  disciplinas tecnológicas en un marco creado entre la UMH y el Ayuntamiento de Elche.

A pesar de ello, como soy pragmático, mientras espero el resultado, he decidido seguir con mi seguro procedimiento, la pimienta de cayena. 

Mi experiencia, dos años de moderador entre las ‘pataletas’ del picudo y mis palmeras, me han facilitado el entendimiento entre los dos. De acuerdo con ello, creo que las palmeras que han ‘padecido’  la presencia del picudo, que lo han tenido alojado en su seno, una vez tratada y muerto, queda  inmunizada de ‘por vida’. Ningún picudo las volverá a habitar. Es muy fuerte, lo sé, pero  lo creo, después de  observar  el  comportamiento del picudo en palmeras que fueron atacadas.

Y así, con este trajín, hasta otro día.

jueves, 7 de marzo de 2013

Primer aniversario del Blog


Primer aniversario del Blog

El 14 de marzo de 2012 publiqué mi primer post en este blog y desde aquella fecha he publicado 47. Durante este año le he dedicado  tiempo a leer  lo  publicado sobre el picudo y también a vigilar y entender  su comportamiento en mis propias palmeras.

Fruto de esta combinación son los post que he publicado de forma sencilla, amigable y, a veces, con ironía  y un pelín de humor. En ellos he tratado de expresar el resultado de mis propias decisiones y experiencias. Todos los datos que aparecen en mis publicaciones son reales, como no puede ser de otra manera.

Entiendo que alguna de las muchas personas que me han leído no comprendan que dedique tiempo a producir estos post de forma desinteresada, sin  nada a cambio. Para ellas les cuento que, para mí, la palmera es increíblemente bella, y más, si piensas en la lentitud de su crecimiento. Pues bien, ese sentimiento y que puede vivir, y desarrollarse, casi sin agua fue decisivo para que aquí, en Murcia, en mi jardín, plantara 21 palmeras. Una tuve que talarla, fue destruida por el ataque del picudo.

El panorama que el picudo nos está dibujando no es muy halagüeño, sigue ganando terreno. Todos los días aparece en nuevos territorios  destruyendo a nuestras palmeras. Y no es que no existan productos, o procedimientos, para deshacernos de él, que los hay. Lo que no hay, visto en la distancia, con todo respeto, es un criterio único para combatirlo. Es lo que se desprende por lo que leo en las publicaciones que circulan por Red, que por cierto, en su gran mayoría, por no decir todas, son noticias de prensa y ausencia de las de Organismos Oficiales. Estos Organismos harían un gran favor a las palmeras si informaran,  especialmente a particulares, propietarios de palmeras, cómo tienen que cuidar a sus palmeras.

Mientras estemos ‘mirando’ que palmera tiene, o no, picudos para procurarle tratamiento no terminaremos con él. Así de sencillo, o de complicado, depende como se mire. En la mayoría de los casos, cuando se descubre que una palmera está ‘infectada’ de picudos, por los signos externos que presenta, es demasiado tarde, aunque se eliminen todos los picudos que pueda tener en ese momento.

En esta época del año, cuando los picudos aun se encuentran en el interior de la palmera, es el mejor momento para inyectar, en vez de fumigar, en el tronco, el producto que Vds. conozcan como más efectivo. Nada tiene que ver que yo os esté dando ‘la paliza’ con la utilización de la pimienta de cayena, por creer que es lo mejor, para que Vds. utilicen otro producto. Lo importante es terminar con el picudo usando lo mejor, por efectivo.

Les animo a que, en estos días, protejan sus palmeras, pero a todas, tengan o no picudos, para conseguir la mayor ‘escabechina’ de picudos de la historia. Después, el próximo mes, fumigaremos y volveremos a inyectar nuevamente. Si lo hacemos habremos establecido los límites  de un territorio donde los picudos no entraran.

Y así, con este trajín, hasta otro día.

martes, 5 de marzo de 2013

Picudos, picudas y las feromonas


Hola, hoy es 5 de marzo y hoy quiero despotricar sobre los sustos  que el avance del picudo rojo produce a las personas novatas en el manejo de esta nueva, para ellas, vecindad. Es lo que  ‘circula’ por la Red.  Comprobado, la Red aguanta lo que le echen.

Hoy he leído que en una población, que no voy a mencionar, han anunciado a bombo y platillo que van a colocar unas trampas con feromonas para engañar a los picudos machos deseosos de encontrar un cuerpo de picuda, pretendiendo así que las picudas pasen hambre de picudo y disminuir la puesta de huevos fecundados y, por tanto, la prole de nuevos picudos. Pero ‘hete aquí’ que las picudas cuando abandonan la palmera que les ha visto nacer ya salen fecundadas y lleguen a la palmera que lleguen dejaran, si no lo remediamos antes, sus huevos. Es más, esto sí es duro, en dos tres meses, dependiendo de la época, tendremos otra nueva generación de picudos, con ‘to’ el pico negro’ cubriendo a sus hermanas, e iniciando un nuevo ciclo, o una nueva generación, de picudos. Y antes de terminar con la alimentación existente en la palmera, momento en que los picudos están obligados, por ley, a abandonarla, los picudos machos ‘cubren’ a la picuda para perpetuar la especie lleguen a la palmera que lleguen. Cómo Vd. picudo, va a dejar a una bonita novicia salir de la palmera sin cubrir con la cantidad de peligros que acechan a las novicias. De acuerdo con esta, mi teoría, las chicas pasan olímpicamente de las feromonas porque en ellas ‘ven’ a una imaginaria picuda haciéndoles la competencia, y cuando llegan a la primera palmera descargan sus huevos cumpliendo, con esta acción, parte de su ciclo vital, perpetuar la especie.

Esto, como experimento, está muy bien. Pero yo, Vds. perdonen, me pregunto.. de que nos sirve tener picudas solteronas durante unas semanas si pasado este pequeño periodo de tiempo tendremos nuevos, y más vigorosos, picudos y picudas mas sedientas? No sería más lógico emplear otro procedimiento que terminara, de una vez y por todas, con picudos y picudas, antes que éstas pudieran depositar huevos en la palmera?

Si está de acuerdo con esta teoría déjese de trampas con feromonas, o cualquier otro producto, y fumigue con pimienta de cayena. Cuando una palmera está protegida con pimienta de cayena no hace ‘distingos’ entre picudos y picudas, mueren todos.

Si, por el contrario, no estuviera de acuerdo con esta teoría, por favor, compruébelo antes de iniciar nuevas tareas y terminemos con el picudo.

Y así, con este trajín, hasta otro día.

sábado, 23 de febrero de 2013

El picudo y las palmeras de A Toxa


El Picudo y las palmeras de A Toxa

Hola, hoy es 23 de febrero y hoy quiero escribir sobre las cosas que se están publicando donde el protagonista es el picudo rojo de las palmeras.

Hoy ha sonado la alarma en A Toxa, lo publica el Faro de Vigo,  han detectado que ya ha llegado el picudo rojo a sus fantásticas palmeras. No quiero, ni puedo, imaginar A Toxa sin sus palmeras. Espero que en esa zona, por su temperatura, el desarrollo sea muy lento y fácil de combatir.

Me siento, de oficio, moderador de las ‘refriegas’ que se producen entre el picudo y mis palmeras. Esta actividad me ha llevado a tomar algunas decisiones, cuando menos, atrevidas, para tratar de conocer y ‘domesticar’ al temido picudo. Pero claro, cómo yo, con una herramienta no contaminante, tan natural, rústica, picante y rudimentaria les grito a los chicos de A Toxa, ‘oigan, no se preocupen, fumiguen e inyecten pimienta de cayena a sus palmeras, pero háganlo ahora, en invierno’, fumigar ahora, en esta época del año, no tiene mucho sentido, los picudos se encuentran concentrados en sus cuarteles de invierno, sus troncos. Conozco que hay miles de talentos en Ayuntamientos, Laboratorios y la Universidad de Alicante inventando cosas. Hoy, por ejemplo, el Ayuntamiento de Alicante cuenta la eficacia conseguida con  sus trampas mediante un hongo autóctono, la Beauveria………… y el Ayuntamiento de Petrel la economía y eficacia conseguida con su máquina fumigadora, y un sinfín de ideas y artilugios que todos los días aparecen en la prensa voy, como decía, a decir a los habitantes de A Toxa que inyecten a los troncos de sus palmeras pimienta de cayena? Es como si en una guerra imaginaria donde ahora ya sería una antigualla disparar con rayos láser apareciera yo disparando con un tirachinas. Ningún toxano me creería.

Tampoco me creerían si les dijera, ‘planten pimientos de cayena alrededor, lo más próximo, al tronco de sus palmeras’…

Y así, con este trajín, hasta otro día.

martes, 19 de febrero de 2013

El picudo y el trampeo


El picudo y el trampeo

Hola, hoy es 19 de febrero y voy a dedicar un ratito, poco, a despotricar  sobre lo que leo estos últimos días en relación con tareas que se están realizando para detener el imparable avance del picudo rojo.

Voy a comenzar por el trampeo. El trampeo, en mi opinión, sirve para muy poco, conocer el porcentaje de picudos que existen, por zona, en un momento determinado y comparar si mejoramos o empeoramos con relación a otra medición anterior. Esto, visto a la ligera, puede parecer interesante, porque los que ‘caen’ en la trampa mueren. Pero el número de picudos que ‘pasan’ olímpicamente de la trampa y se posan en las palmeras, es infinitamente mayor.

En vez  de esta actividad, la de instalar trampas, les sugiero que fumiguen con pimienta de cayena. Si lo hacen al día siguiente van a poder recoger los picudos del suelo, los van a contar físicamente, nada de porcentajes. Al día siguiente, y todos los días, podrán hacer lo mismo y podrán llevar una contabilidad exacta de sus visitantes mientras sus palmeras ni se enteran de la existencia del picudo. Cuando un picudo se posa en una palmera que ha sido protegida con pimienta de cayena sólo tiene tiempo para morir. No pone huevos ni la perfora porque a los pocos segundos de hacerlo cae al suelo y allí muere. Si después de fumigar con pimienta de cayena no encuentra picudos en el suelo, tranquilos, sus palmeras no tienen picudos rondándolas. Por favor, compruébelo, salvemos a las palmeras!

Mi experiencia personal es la siguiente: Instalé una trampa con feromonas  a dos metros de la palmera más cercana y en un verano entraron unos pocos picudos, 10 o 12. Fumigué con pimienta de cayena  esa misma palmera y ese verano recogí del suelo más de 100 picudos. El 90% de picudos pasaron olímpicamente, como decía, de la trampa y se interesaron más por la palmera que, para ser exactos, los picudos habían conseguido hacer una entrada. A esta palmera y al total de ellas, le inyecté pimienta de cayena en el tronco. Las palmeras, después de dos años, con tratamientos periódicos, siguen sanas. Por favor, compruébelo, salvemos a las palmeras!!

Esta misma palmera, elegida como ‘conejito de indias’, la podé el pasado año, en pleno verano. Quería conocer  si podando fuera de época, o época poco recomendable por la mayor movilidad del picudo, si fumigaba con pimienta de cayena aparecerían picudos. Los picudos no aparecieron. Este año, al final del verano podé nueve palmeras mas, las protegí con pimienta de cayena y los picudos tampoco aparecieron.

Mis palmeras estuvieron tres años sin podar por miedo al ataque del picudo y, como yo, actualmente, existe una mayoría de gente que no poda a sus palmeras. Por favor, compruébelo, salvemos a las palmeras!! 

En otro orden de cosas, me asombra que nos este comiendo la moral el picudo. Estos días he leído que en Murcia, en su Universidad, cientos de palmeras han sido destruidas por el ataque del picudo y lo mismo ha ocurrido en Elche y en otras muchas ciudades. Me pregunto... cuando hay una epidemia, de lo que sea, en humanos o animales, lo inmediato es vacunar a la totalidad, o casi, de la población.  Porqué no hacemos lo mismo con las palmeras, porqué no protegemos a la totalidad sin  pensar si ‘ésta estará infectada o no’. Ahora, en invierno, cuando los picudos se encuentran concentrados en el tronco de las palmeras, es un buen momento para inyectarles lo mejor que conozcamos, pero a  todas las palmeras, tengan, o no, picudos.

Breve comentario sobre la poca, o ninguna, información que recibimos los particulares, propietarios de palmeras, de los Ayuntamientos.

Y así, con este trajín, hasta otro día.