martes, 28 de julio de 2015

El picudo de este año


Hola, hoy es 17  de octubre. Ya ha llovido, nunca mejor dicho, desde mi último post, 20 de abril de 2014, recuerdan, no?

Lo ocurrido, durante este tiempo, ha sido muy diferente a lo que había previsto. La previsión era que las palmeras que se contaminaran con picudos no serían tratadas hasta agosto y, de hecho, una de ellas se contaminó mientras las restantes  se han mantenido sanas.

La curiosidad que puedo rescatar de este periodo  es que la palmera contaminada, por la razón que sea, dejó de estarlo, ignoro si los picudos murieron, es lo más probable, o, por el contrario, abandonaron la palmera.
Cuando el 20 de abril escribía mi último post imaginaba, con enorme entusiasmo,  que este post, el de hoy, cuando lo publicara, estaría plagado de nuevas ideas y experiencias. Siento que no haya podido así, el picudo, con su comportamiento, no lo ha permitido.

Durante este tiempo he visto sólo a dos picudos. El primero a mediados de agosto, con vuelo torpón e inseguro, se me acercó tanto que, con un manotazo le obligué a realizar un aterrizaje de emergencia y allí terminó su vida. El segundo, a final de septiembre. Este lo encontré muerto a cuatro metros de la palmera más cercana.

En mis contactos vecinales y con poseedores de palmeras me han comentado que, en general, este año, ‘el tráfico’ de picudos ha sido muy baja y esto si es importante si somos nosotros la causa.

Otra curiosidad, y susto, es que en agosto descubro que en la base de una de las palmeras había una ‘escombrera’ de materia orgánica de la palmera. Ésta ya habían sido castigada, el año pasado, con el asedio del picudo. Pueden imaginar. Me transformé en ‘laboratorio humano’ y en décimas de segundo los ojos y las fosas nasales se agrandaron de forma exagerada, eché la rodilla a tierra y……descubro que la materia orgánica que había en el suelo había sido depositada por una legión de hormigas que habían decidido usar, como hogar seguro, una galería que habían  realizado los picudos el pasado, o años, anteriores.

En los próximos días, como hice el pasado año, sin esperar días fríos, voy    podar las palmeras. Este año de forma memos severa que el pasado. La poda del pasado año me ha permitido, en éste, desarrollar, plena y uniformemente,  el césped.

Y ahora que me había provisto de una colección de ‘fonendoscopios’ para poder ‘escuchar’ hasta el último ‘hálito’ de vida de los moradores de las palmeras  éstos, los picudos, me dejan ‘en el paro’. Nunca se puede estar seguro. La cosa, aparentemente más insignificante, te hace cambiar tus planes. A pesar de todo estoy feliz y me pregunto, no estaremos en la antesala del final del picudo?

Finalmente comentar que me ha llegado información que asegura que se ha disparado la venta de pimienta de cayena. Esto me hace feliz. Los amigos que me leen, que nunca pude imaginar tantos, me creen, usan la cayena y protegen, de forma segura, sencilla y económica, a sus palmeras.

Y así, con este trajín, hasta otro día.

2 comentarios:

  1. Hola, pues yo este finde si no se me escacharra la maquinaria (sulfatadora) como la semana pasada, voy a proceder al chute de química, por ahora mantengo la plantación, picudos si que los he visto volar ya que desgraciadamente hay alguna palmera en el termino que esta abandonada y a merced de los picudos , la calor de estos días es propicia para los desplazamientos de estos pequeños joputas, ESTAMOS EN CONTACTO

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  2. Hola, Pablo.
    Gracias por tu comentario y si, estaremos en contacto. Me ha gustado lo de 'joputas'.
    Saludos

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